Cómo viajar de Ámsterdam a Bruselas en tren: guía rápida y completa
Si estás planificando tu viaje por Europa y querés ir de Ámsterdam a Bruselas, tenés una gran noticia: es uno de los trayectos más simples, rápidos y cómodos del continente. Tanto si viajás por primera vez como si estás organizando un itinerario combinado entre Países Bajos y Bélgica, acá te explico exactamente cómo hacerlo de la forma más fácil.
Viajar en tren entre estas dos ciudades no solo te ahorra tiempo en aeropuertos: también te permite disfrutar de un recorrido cómodo, directo y súper accesible. Y lo mejor es que salís y llegás al corazón de ambas ciudades.

Desde dónde sale y dónde llega el tren
El viaje comienza en Amsterdam Centraal, la estación principal de la ciudad. Está ubicada en pleno centro, rodeada de canales, tranvías y movimiento. Es imposible perderse: todo está señalizado, los andenes son claros y los trenes salen con mucha frecuencia.
El tren llega a Bruxelles-Midi (Brussel Zuid), la estación más importante de Bruselas y un punto clave para conectar con cualquier parte de la ciudad. Desde ahí podés subirte al metro, tranvía o bus y llegar al centro en pocos minutos. También es el punto ideal si después querés seguir viaje hacia Gante o Brujas, ya que los trenes salen desde la misma estación.
Desde dónde sale y dónde llega el tren en Bruselas
El viaje comienza en Amsterdam Centraal, la estación principal de la ciudad. Está ubicada en pleno centro, rodeada de canales, tranvías y ese movimiento constante que define a Ámsterdam. Es muy fácil orientarse: todo está señalizado, los andenes están bien indicados y los trenes salen con muchísima frecuencia, lo que hace que moverse sea sencillo incluso si no hablás neerlandés.
Desde mi experiencia quiero sumar un detalle que no siempre se cuenta: aunque la estación funciona perfecto y los trenes suelen salir puntuales, los andenes pueden sentirse chicos, especialmente cuando se trata de trenes de larga distancia. En ciertos horarios hay mucha gente esperando, todos con valijas, mochilas y equipaje grande. Eso hace que subir al tren pueda ser un momento un poco caótico, sobre todo si viajás cargado. No es un problema real, pero sí algo para tener en cuenta: si vas con varias maletas, respiralo con calma porque puede requerir un poco de maniobra entre tanta gente.
Al llegar, el tren te deja en Bruxelles-Midi (Brussel Zuid), la estación más importante de Bruselas y el gran nodo ferroviario del país. Desde ahí es muy fácil moverte: podés tomar metro, tranvía o bus y estar en el centro en apenas unos minutos. Además, es el punto ideal si tenés pensado seguir viaje hacia Gante o Brujas, ya que las conexiones salen desde los mismos andenes y todo está muy bien organizado para que el cambio de tren sea rápido y sin complicaciones.
Duración del trayecto
El viaje en tren de Ámsterdam a Bruselas es sorprendentemente rápido y cómodo. En promedio, el trayecto directo dura alrededor de 2 horas, aunque según el tipo de tren puede variar entre 1 hora y 50 minutos y 3 horas y media. La opción más eficiente es el Eurostar (antes Thalys), el tren de alta velocidad que suele requerir reserva previa y completa el recorrido en apenas 1 hora y 50 minutos. Es, sin dudas, la forma más ágil y práctica de conectar Países Bajos con Bélgica sin complicarte con aeropuertos ni traslados largos.
Eurostar: el tren de alta velocidad
La opción más rápida y cómoda para viajar de Ámsterdam a Bruselas es el Eurostar, el tren de alta velocidad que conecta ambas ciudades en un recorrido estable, silencioso y sorprendentemente suave. Los asientos son amplios, hay Wi-Fi, enchufes, baños limpios y un ambiente tranquilo que hace que el viaje pase volando. Realmente no sentís la velocidad: es un trayecto relajado, ideal para aprovechar el tiempo, mirar por la ventana o simplemente descansar.
Los tickets suelen costar entre €25 y €50, aunque el precio puede variar según la hora del día, la temporada y, sobre todo, la anticipación con la que compres. En mi caso, decidí reservar con unos dos meses de antelación para asegurar buen precio y viajar tranquilo, y lo recomiendo si ya tenés las fechas definidas.
El tren cuenta con un pequeño bar donde podés comprar café, snacks o algún refrigerio. Yo elegí viajar en la clase estándar —la “turista” del tren— y la experiencia fue más que suficiente: cómoda, práctica y con todo lo necesario. En cuanto al equipaje, en esta clase generalmente se permite llevar una valija grande y una mochila o bolso de mano sin costo extra y sin límite de peso, algo que se agradece cuando venís viajando varios días.
Los vagones tienen compartimentos amplios para dejar valijas grandes en los extremos, además de estantes superiores para equipaje de mano. Las comodidades son más que buenas: tomas de corriente individuales, mesas plegables, Wi-Fi en la mayoría de los tramos y espacio suficiente para viajar sin sentirte apretado. Es un servicio pensado para que el viaje sea parte del disfrute, no solo un traslado.

Opciones más económicas: tren regional con combinación
Si preferís una opción más barata, podés tomar un tren regional. En ese caso, lo más común es hacer una transferencia en Amberes (Antwerpen). El viaje es un poco más largo, pero sigue siendo cómodo, puntual y seguro.
Todos los trenes —tanto los rápidos como los regionales— ofrecen una buena experiencia: asientos cómodos, calefacción, enchufes y buena conectividad.
Llegada a Bruselas: cómo moverte desde Bruxelles-Midi
Apenas bajes del tren, vas a ver carteles claros que indican:
- Metro
- Tram (tranvía)
- Bus
Moverte desde Bruxelles-Midi es muy fácil. En menos de 10 minutos podés estar en:
- Grand Place,
- Galerías Saint Hubert,
- Barrio Europeo,
- o incluso rumbo a Gante o Brujas, ya que los trenes salen desde los mismos andenes.
Los trenes hacia ambas ciudades belgas salen varias veces por hora, así que no necesitás reservar con anticipación.
Ir de Ámsterdam a Bruselas en tren es rápido, cómodo y directo. No tenés que hacer trámites, no hay esperas de aeropuerto, y podés disfrutar del paisaje durante todo el recorrido. Es la mejor opción para armar una ruta entre Países Bajos y Bélgica sin estrés.