Qué ver en Gante en un día: guía completa, recorrido ideal y consejos útiles

Gante es una de esas ciudades que te sorprenden sin esfuerzo. Calles medievales, canales tranquilos, castillos imponentes y una energía joven que mezcla historia con vida universitaria. Está a mitad de camino entre Bruselas y Brujas, y aunque muchas veces vive a la sombra de estas dos ciudades, la realidad es que Gante tiene una personalidad única: elegante, vibrante y perfectamente equilibrada.

En esta guía te cuento qué ver en Gante en un día, cómo llegar, cómo moverte, qué comer y los mejores consejos para disfrutar la ciudad como si la conocieras de antes.

Qué ver en Gante en un día: recorrido perfecto

1. Catedral de San Bavón (Sint-Baafskathedraal)

La visita arranca fuerte. La Catedral de San Bavón es uno de los templos más importantes de Bélgica, y no es solo por su arquitectura gótica imponente: acá se encuentra la famosa obra “La Adoración del Cordero Místico”, de los hermanos Van Eyck, una de las pinturas más importantes del mundo.

El interior es poderoso: vitrales altísimos, arte flamenco y un silencio que impone respeto.

2. Torre Belfort

A pocos pasos está la Torre Belfort, uno de los símbolos de Gante. Subirla (si te animás) te regala una vista panorámica de la ciudad: tejados afilados, canales, plazas antiguas y una mezcla increíble de estilos arquitectónicos.

Es Patrimonio de la Humanidad y vale muchísimo la pena.

3. Iglesia de San Nicolás

La tercera parada forma parte del famoso “Triángulo de las Torres”. Esta iglesia es más sobria, pero tiene una belleza austera que te transporta directo al siglo XIII. Es un excelente punto para sacar fotos con las otras dos torres alineadas.

4. Graslei y Korenlei: el corazón de Gante

Llegar a Graslei y Korenlei, a orillas del río Lys, es llegar a la postal más famosa de Gante. Dos filas de casas medievales perfectamente conservadas que se reflejan en el agua y que forman uno de los paseos más lindos de Bélgica.

Este lugar es perfecto para sentarse, tomar un café, sacar fotos o simplemente ver pasar la vida de la ciudad. Si el clima acompaña, una foto en el puente es infaltable.

5. Castillo de los Condes (Gravensteen)

El Castillo de los Condes, en pleno centro de Gante, es uno de esos lugares que parecen sacados de una escena medieval. Construido en el siglo XII, tiene torres altas, murallas imponentes, pasadizos, fosos y vistas panorámicas que te hacen imaginar cómo era la vida hace cientos de años. Es uno de los castillos mejor conservados de Europa y, sin dudas, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Aunque podés admirarlo perfectamente desde afuera —y ya eso es un espectáculo—, entrar vale la pena si tenés tiempo. El recorrido está muy bien armado, con carteles, objetos, salas reconstruidas y una audioguía que te lleva por la historia del castillo y sus antiguos habitantes.

Costo de la entrada: suele rondar los €12 por persona
(niños y jóvenes generalmente pagan menos).

Dónde comprar las entradas:
Podés comprarlas directamente en la entrada, pero si querés evitar filas (sobre todo en fines de semana o temporada alta), lo mejor es comprarlas online en la página oficial de Visit Ghent o en el sitio del castillo. Son entradas con horario, así que te asegura el acceso sin esperar.

El castillo abre todos los días del año y es una visita ideal si te gusta la historia, las buenas vistas o simplemente querés sentir la energía medieval de Gante desde adentro.

6. Patershol: el barrio más lindo para perderse

Callecitas angostas, restaurantes pequeños, casas medievales y un ambiente silencioso con luces cálidas. Es uno de los barrios más antiguos y mejor conservados de Gante, ideal para caminarlo sin mapa.

7. Puente de San Miguel (St. Michael’s Bridge)

Terminá tu recorrido aquí. Es el punto panorámico más famoso de Gante, donde podés ver al mismo tiempo la Catedral, la Torre Belfort y la Iglesia de San Nicolás. Al atardecer, la vista es maravillosa: edificios iluminados, reflejos en el agua y una energía muy tranquila.

Qué comer en Gante

Gante es una ciudad universitaria, así que está llena de cafeterías, bares y restaurantes con precios más amigables que en otras ciudades belgas.

Algunas opciones típicas:

  • Waterzooi: estofado cremoso de pollo o pescado, originario de Gante.
  • Stoofvlees: carne guisada con cerveza.
  • Waffles: también, obvio. Los Liège son mis favoritos.

Si vas en invierno, vas a encontrar mercaditos, puestos de chocolate caliente y comida callejera muy rica.

Consejos para aprovechar Gante al máximo

  • Llegá temprano si querés visitar la Catedral con más calma.
  • El centro es completamente caminable: no necesitas transporte interno.
  • Si venís desde Bruselas, comprá tu ticket de tren de forma flexible (sale más barato).
  • Para fotos tranquilas en Graslei y Korenlei, pasá antes del mediodía.
  • Si tenés un día entero, considerá entrar al Gravensteen.
  • En diciembre, llevá buen abrigo: el viento pega fuerte.

Por qué vale la pena visitar Gante

Gante es historia, arte, arquitectura, canales y vida local. Es menos turística que Brujas, pero igual de hermosa. Tiene una energía que combina lo medieval con lo moderno, lo silencioso con lo vibrante, lo elegante con lo joven.

Si viajás a Bélgica, Gante es un imprescindible.

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