Zaandam, la ciudad LEGO de Ámsterdam: cómo llegar, qué ver y por qué es una visita imperdible
Aunque suene increíble, la ciudad LEGO existe… y está a minutos de Ámsterdam. Zaandam se volvió famosa por uno de los edificios más fotogénicos de los Países Bajos: el Inntel Hotel, una torre de 11 pisos formada por más de 60 casitas tradicionales apiladas como si fueran bloques gigantes.
Colores vibrantes, diseño surreal y una estética que parece sacada de un cuento: todo eso en un pueblo que queda a solo 15 minutos del centro de la capital neerlandesa.
Zaandam es una escapada perfecta si buscás algo distinto, fácil de recorrer y absolutamente “instagrameable”. Acá te cuento cómo llegar, qué ver y por qué vale la pena sumarlo a tu itinerario.
Cómo llegar a Zaandam desde Ámsterdam
Una de las grandes ventajas de Zaandam es lo rápido que se llega. Solo tenés que ir a Amsterdam Centraal y tomar un tren Intercity en dirección a Uitgeest o Alkmaar. Ambos paran en Zaandam.
- Duración del viaje: 12–15 minutos
- Costo: aprox. €4–€5 (solo ida)
- Frecuencia: salen cada 10–15 minutos
- Dónde bajarte: estación Zaandam
Apenas salís del tren, no hace falta orientarse demasiado: el hotel LEGO está literalmente a pasos de la estación. La primera vista es tan impactante que te detiene en seco.
El Inntel Hotel: el edificio más sorprendente de la zona
El Inntel Hotel Zaandam es el motivo principal por el que miles de turistas llegan hasta acá. Imagina una torre moderna compuesta por 63 casitas neerlandesas de estilos diferentes, apiladas una sobre otra como si alguien hubiera jugado con bloques gigantes.
Verlo en persona es todavía más impresionante: Fachadas verdes, azules y blancas, Techos puntiagudos y formas irregulares, Una mezcla entre arquitectura tradicional y humor visual, Fotografías perfectas desde todos los ángulos
Aunque por dentro el hotel no tiene temática LEGO (algo que muchos creen), sí está inspirado en la historia local: molinos, industria del cacao, comercio marítimo y artesanía.
La experiencia de caminar por Zaandam
El área que rodea el hotel parece un parque temático moderno. Calles limpias, edificios coloridos, tiendas abiertas todo el día y cafés con terrazas donde podés sentarte a tomar algo mientras observás el movimiento.
Mi recomendación:
Andá temprano. Llegar antes de las 9 am te permite tener la zona casi vacía, sin turistas, ideal para fotos y para recorrer con calma. Las últimas horas de la tarde también son hermosas: la luz cálida cae sobre las fachadas verdes y le da un aire aún más mágico.
¿Qué más podés hacer en Zaandam?
Aunque muchos vienen solo por el hotel, podés aprovechar para:
- Caminar por el centro comercial y sus tiendas locales. Dato: Hay una tienda Primark.
- Tomar un café con vistas al edificio o canal
- Recorrer la peatonal principal, llena de vida y súper pintoresca
- Hacer base acá si buscás un lugar más tranquilo que Ámsterdam
Además, desde Zaandam estás muy cerca de Zaanse Schans, la zona de molinos tradicionales más famosa del país.
¿Vale la pena visitar Zaandam?
Sí, muchísimo.
Es un plan corto, fácil, económico y distinto. En menos de media hora vivís una experiencia visual única y totalmente diferente a la Ámsterdam clásica.
Zaandam combina diseño moderno, arquitectura icónica y esa vibra neerlandesa que mezcla orden, color y creatividad. Es una visita obligada si viajás a Ámsterdam. Es uno de esos lugares que te sorprenden sin pedir permiso, te regalan fotos hermosas y te muestran otra cara de los Países Bajos.
