¿Qué ver en el centro de Río de Janeiro? Guía para recorrerlo por tu cuenta
Cuando pensamos en Río de Janeiro, normalmente aparecen las imágenes de Copacabana, Ipanema, el Cristo Redentor o el Pan de Azúcar. Pero si querés conocer otra cara de la ciudad, te recomiendo dedicar al menos medio día a recorrer el centro histórico de Río de Janeiro.
Acá vas a encontrar iglesias, edificios coloniales, antiguas plazas, cafés históricos, escaleras llenas de color y algunos de los lugares que mejor cuentan la historia de la ciudad y lo mejor que la mayoría tiene vista completamente Gratis.
Yo hice este recorrido principalmente caminando y, para mí, es uno de esos planes que vale la pena hacer sin apuro. No se trata solamente de ir de un punto turístico a otro: el centro se disfruta mirando los edificios, entrando a los lugares que encontrás en el camino y entendiendo cómo fue cambiando Río. Si tené en cuenta que el centro histórico puede ser muy movido y muchos comercios. Puedes leer mi articulo: ¿Río de Janeiro es tan inseguro como dicen? Mi experiencia y consejos
1. Plaza XV de Noviembre
Podés comenzar el recorrido en la Plaza XV de Noviembre, uno de los puntos históricos más importantes del centro de Río. La plaza está rodeada de edificios que recuerdan diferentes momentos de la historia de Brasil y es un buen punto de partida para comenzar a caminar.
Desde acá también podés tomar las barcas hacia Niterói, por lo que es posible combinar ambos planes si tenés tiempo.
2. Palacio Imperial
A pocos pasos de la plaza se encuentra el Palacio Imperial, un antiguo edificio que fue utilizado por la familia real portuguesa y posteriormente tuvo un papel importante durante el período imperial de Brasil.
Actualmente funciona como espacio cultural y se puede visitar totalmente Gratis. Para mí, es una parada interesante porque permite entender que Río fue mucho más que una ciudad turística: durante años fue uno de los principales centros políticos del país.
3. Iglesia de la Candelaria
La Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria es una de las construcciones religiosas más impresionantes del centro. Su enorme fachada ya llama la atención desde afuera, pero si tenés tiempo te recomiendo entrar para ver el interior.
Además, está ubicada en una zona donde podés continuar caminando hacia otros puntos históricos.
4. Real Gabinete Portugués de Lectura
Este fue uno de los lugares que más me sorprendió.
El Real Gabinete Portugués de Lectura tiene un interior espectacular, con enormes estanterías de madera y una arquitectura que parece salida de una película al estilo Harry Potter.
Y hay un detalle que lo hace todavía más interesante para quienes viajamos con presupuesto: la entrada es gratuita. Aunque no seas fanático de los libros, yo lo incluiría en el recorrido.
5. Confitería Colombo
Después de caminar, podés hacer una pausa en la histórica Confitería Colombo.
Es uno de los cafés más tradicionales de Río y conserva una decoración que te hace sentir que viajaste varias décadas atrás.
Más que ir solamente a tomar un café, para mí forma parte de conocer la historia del centro de Río. La entrada es gratis, pagas lo que consumas
6. Plaza Tiradentes
La Plaza Tiradentes es otro de los espacios históricos que podés encontrar mientras recorrés el centro.
Está rodeada de edificios antiguos y conecta con algunas de las calles más interesantes de esta zona.
Es una buena parada para continuar el recorrido hacia la parte más cultural y bohemia del centro.
7. Escalinata de Selarón
Uno de los lugares más fotografiados de Río es la Escalinata de Selarón.
Sus escalones están cubiertos por miles de azulejos de diferentes colores y procedencias, colocados por el artista chileno Jorge Selarón.
Es imposible recorrerla sin detenerse a mirar los detalles. Hay azulejos de diferentes países y muchos tienen historias detrás.
Para mí, es una de esas visitas que no necesitás planificar demasiado: simplemente llegás y empezás a descubrirla.
8. Catedral Metropolitana de Río de Janeiro
La Catedral Metropolitana de Río de Janeiro es completamente diferente a las iglesias históricas que vas a encontrar en otras partes del centro. Su enorme estructura cónica tiene capacidad para miles de personas y, en el interior, los enormes vitrales generan un efecto impresionante cuando entra la luz.
Aunque estés haciendo un recorrido rápido, yo entraría.
9. Arcos de Lapa
Los Arcos de Lapa son uno de los grandes símbolos arquitectónicos de Río.
Originalmente fueron construidos como un acueducto para llevar agua a la ciudad y actualmente forman parte del paisaje de Lapa.
Es también una de las zonas con más movimiento nocturno de Río, especialmente por sus bares, música y vida cultural.
10. Parque de las Ruinas
Para terminar el recorrido podés subir hasta Santa Teresa y conocer el Parque de las Ruinas.
Además de las ruinas de una antigua mansión, el lugar tiene uno de los miradores más interesantes de esta parte de Río.
Desde arriba podés tener una vista panorámica del centro y de la bahía.
Para mí, es un buen lugar para terminar el día después de caminar por el centro histórico.
¿Cuánto tiempo necesitás para recorrer el centro histórico de Río?
Para hacer estos 10 lugares que ver en el centro histórico de Río de Janeiro, yo reservaría entre 4 y 6 horas, dependiendo de cuánto tiempo quieras dedicarle a cada sitio.
Una ruta bastante práctica sería:
Empezar por la Plaza XV, seguir por el Palacio Imperial, Iglesia Candelaria, Real Gabinete Portugués de Lectura, Confitería Colombo, Plaza Tiradentes, Escalinata de Selarón, Catedral Metropolitana, Arcos de Lapa, Parque de las Ruinas.
No necesariamente tenés que hacerlos todos en este orden, pero te permite tener una idea de cómo organizar el recorrido.
Mi recomendación
Si estás haciendo tu primer viaje a Río, probablemente vas a querer dedicar la mayor parte del tiempo a las playas y a los grandes atractivos de la ciudad.
Pero no dejaría afuera el centro histórico.
Es justamente acá donde entendés que Río es mucho más que sus playas. Entre iglesias, edificios históricos, cafés, arte urbano y calles llenas de historias, aparece una ciudad completamente diferente.
Y después de recorrerla, creo que vale la pena hacerse un día para conocerla.
