Si hay una zona de Milán que cambia completamente cuando cae el sol, esa es Navigli. Los canales, las terrazas, las luces y el movimiento hacen que sea uno de los mejores lugares de la ciudad para salir a comer, tomar algo y disfrutar de la noche.
No hace falta tener un plan demasiado armado: la gracia de Navigli es caminar junto a los canales, mirar los bares y elegir dónde sentarte.
El aperitivo, un clásico de Milán
Una de las mejores formas de empezar la noche es con un aperitivo italiano.
En muchos bares podés pedir un cocktail, una copa de vino o una bebida sin alcohol y acompañarla con algo para comer o seguir disfrutando de un Aperol Sprits o un Campari. Hay propuestas más sencillas y otras que directamente ofrecen pequeñas tablas o buffets.
Mi consejo es caminar primero por la zona y mirar las opciones antes de sentarte, porque los precios y lo que incluye el aperitivo pueden cambiar bastante de un lugar a otro.
Bares junto a los canales
Cuando empieza a anochecer, Navigli se llena de gente y las mesas exteriores se convierten en protagonistas.
Hay que tener cuenta algo importante y esto nadie me lo dijo o es un hecho pero si lo sentí en la zona del canal Naviglio Grande. En esta zona hay un lado del canal con Bares más populares (Ruidodos, Mucho Indú o Marroquí) y otro más elitesco, con más clase y más caro obviamente. Hay bares más tranquilos para sentarse a conversar y otros con un ambiente mucho más animado. También vas a encontrar opciones para tomar cocktails, cerveza, vino y diferentes bebidas.
Si querés vivir la experiencia típica de la zona, elegí una mesa cerca del canal y quedate viendo cómo se transforma el barrio durante la noche.
Restaurantes para terminar la noche
Navigli también tiene muchas opciones para cenar. Podés encontrar desde restaurantes de cocina italiana hasta propuestas internacionales, pizzerías y lugares más informales.
Si querés probar platos típicos, buscá opciones de cocina milanesa y lombarda y aprovechá para acompañar la cena con un vino italiano.
Y no todo tiene que ser comer y tomar algo.
Una de las mejores cosas para hacer es simplemente recorrer los canales a pie. La zona tiene un ambiente muy diferente durante la noche y es un buen lugar para sacar fotos, mirar los locales y terminar la jornada sin apuro.
Tip viajero: si querés encontrar lugar en una terraza durante los horarios de mayor movimiento, especialmente los fines de semana, conviene llegar un poco antes del horario habitual de la cena.
Para mí, sí. Es uno de esos lugares de Milán que no se disfrutan de la misma manera durante el día.
Si estás varios días en la ciudad, reservaría al menos una noche para conocer Navigli, hacer un aperitivo, cenar y caminar junto a los canales.
