Si alguna vez volaste desde o hacia Latinoamérica haciendo escala en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas (MAD), es muy probable que hayas tenido que pasar por la Terminal 4 Satélite (T4S). Esta terminal es el gran centro de conexiones internacionales de largo alcance en Madrid y, seamos sinceros, la espera para abordar un vuelo transatlántico de 12 horas puede ser bastante agotadora si no tenés un buen lugar donde sentarte.
En mi último viaje de regreso a Argentina, me tocó volar en el último turno de la noche, así que aproveché para pasar unas horas en la famosa Sala VIP Neptuno. A continuación, te cuento mi experiencia real, qué tal es el servicio y qué tenés que tener en cuenta según el horario en el que viajes.
Ubicación estratégica: En el corazón de la T4S
Llegar a la Sala Neptuno es bastante sencillo. Una vez que hacés el trámite de controles de seguridad y cruzás el control de pasaportes hacia la zona de embarque de la T4S, la vas a encontrar subiendo a la segunda planta (nivel 2), en el área central del edificio comercial, perfectamente señalizada.
Un punto a favor enorme es que está abierta las 24 horas del día, lo cual es un salvavidas si tenés una escala nocturna larga o si tu vuelo sale a horas de la madrugada.
Mi experiencia: La hora pico de los vuelos a Latinoamérica
Mi valoración general de la visita fue muy buena, pero con un detalle clave a tener en cuenta: la cantidad de gente según la hora.
Como volaba a Argentina en el último tramo nocturno, me encontré con la sala bastante concurrida. Y tiene lógica: por lo general, a esa hora de la noche coinciden los despegues de varios vuelos nocturnos hacia distintas capitales de Latinoamérica (Buenos Aires, San Pablo, Lima, Bogotá, entre otros).
A pesar de que el salón suele estar lleno en esa franja horaria, el espacio es verdaderamente amplio y amplio en distribución:
- Espacio y asientos: Cuenta con distintas áreas de sillones, mesas de trabajo y chaise lounges para descansar. Aunque había mucha gente, pude encontrar un rincón cómodo sin problemas para relajarme antes de embarcar.
- Gastronomía y Bebidas: La propuesta de comida es muy completa y muy buena. Encontrás opciones calientes (pastas, carnes, guisados), un buffet frío con ensaladas, fiambres, sándwiches, variedad de frutas y postres. Además, la selección de bebidas es excelente: vinos españoles de buena calidad, cervezas, licores, refrescos y máquinas de café de especialidad.
- Servicios extra: Dispone de duchas (un lujo si venís de una escala larga antes de encarar un vuelo de 12 horas), red Wi-Fi de alta velocidad para trabajar o mirar algo en la tablet y vistas increíbles a la pista de aterrizaje.
¿Cómo ingresar a la Sala VIP Neptuno de Barajas?
Para cruzar las puertas de este salón tenés varias opciones bastante accesibles:
- Tarjetas de crédito y membresías (La opción más común): Podés entrar sin cargo si tenés accesos bonificados en programas como Priority Pass, LoungeKey (Mastercard Black) o DragonPass (Visa Airport Companion).
- Clase de vuelo y viajero frecuente: Entrada incluida si volás en clase Business (ejecutiva) con Iberia o aerolíneas miembros de la alianza Oneworld, o si contás con estatus Elite en sus programas de fidelización.
- Pase individual pagado: Si no contás con ninguna de las opciones anteriores, podés abonar la entrada individual directamente en el mostrador de recepción o reservarla de forma anticipada desde la web oficial de AENA.
Veredicto Final: ¿Vale la pena la Sala Neptuno en la T4S?
Absolutamente sí. Para quienes volamos a Sudamérica en los turnos nocturnos, poder cenar rico, tomar copa de vino español, cargar todos los dispositivos y descansar en un asiento cómodo hace que el viaje empiece con el pie derecho.
Si bien es casi seguro que la vas a encontrar concurrida en la franja de 20:00 a 23:30 h debido a los vuelos latinoamericanos, su tamaño y su gastronomía compensan ampliamente la concurrencia.
Mi puntaje: 8.5 / 10 ⭐
¡Ideal para recargar energías antes de volar directo a casa! ¿Conocías este salón de Barajas? Dejame tu comentario abajo contándome tu experiencia.
